jueves, 9 de febrero de 2017

Pro bono: Oportunidades en crisis

Los abogados venezolanos no nos salvamos de la crisis social, económica, política y cultural que estamos viviendo actualmente. Se podría decir incluso que  los abogados son los primeros que se enfrentan a la crisis institucional por la que estamos atravesando, siendo nosotros los que dependemos de instituciones públicas, órganos que imparten justicia y demás organismos dependientes del Estado. Por eso creo que es el momento perfecto para tomar oportunidades que nos ayuden en la reconstrucción de nuestro sistema de justicia y en el crecimiento de la confianza de los ciudadanos en la efectividad del ejercicio de sus derechos, el pro bono es la ventana que tenemos los abogados para enfrentarnos a la realidad que muchas veces se nos escapa fuera de nuestras oficinas.

Para mi el pro bono es acercarse al más necesitado y asistirlo de manera gratuita y profesional, así es como trabajamos en la Fundación Pro Bono Venezuela (@provene) y a diferencia de organizaciones a nivel mundial, ProVene acude directamente a las comunidades donde las instituciones no llegan. No esperamos que los beneficiarios acudan hasta nuestras oficinas sino que somos nosotros quienes los buscamos a ellos,  dándoles a conocer sus derechos y de qué manera ejercerlos.

Hacer pro bono significa formar parte de un grupo mundial de abogados que buscan incansablemente porque todos las personas puedan obtener justicia estén donde estén sin que su dignidad sea opacada.

El pro bono es la oportunidad de oro de vencer las fronteras que nos separan por clase social, por geografía y hasta por creencias. Es un trabajo que nos une buscando el mismo objetivo, el fomento del derecho al acceso a la justicia y la protección de los derechos humanos. 

Para mi el pro bono nos hace comprender de donde vienen las diferencias pero aprender a sobreponerlas por un mundo mejor.

Para mi el pro bono es la sonrisa de los beneficiarios cuando entienden que los abogados son una mano amiga. Para mi el pro bono es la satisfacción de ver cómo un sencillo caso para un abogado puede cambiarle la vida a una persona, una familia y hasta una comunidad. Para mi el pro bono es el intercambio de experiencias que se da en las conversaciones de beneficiarios y abogados. Para mi el pro bono es el lado lindo del derecho, es saber que se pertenece a una profesión que tiene en sus manos la capacidad de resolverle problemas cotidianos a los beneficiarios.

Pero sobretodo el pro bono es la respuesta que podemos dar los abogados para opacar la crisis que vivimos actualmente, es la oportunidad de trabajar en casos y por venezolanos que no hubiéramos conocido de otra forma, aportando nuestra granito de arena en la nueva construcción de un sistema de justicia confiable y efectivo.



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