Los
abogados venezolanos no nos salvamos de la crisis social, económica, política y
cultural que estamos viviendo actualmente. Se podría decir incluso que los
abogados son los primeros que se enfrentan a la crisis institucional por la que
estamos atravesando, siendo nosotros los que dependemos de instituciones
públicas, órganos que imparten justicia y demás organismos dependientes del
Estado. Por eso creo que es el momento perfecto para tomar oportunidades que
nos ayuden en la reconstrucción de nuestro sistema de justicia y en el
crecimiento de la confianza de los ciudadanos en la efectividad del ejercicio
de sus derechos, el pro bono es la ventana que tenemos los abogados para
enfrentarnos a la realidad que muchas veces se nos escapa fuera de nuestras
oficinas.
Para
mi el pro bono es acercarse al más necesitado y asistirlo de manera gratuita y
profesional, así es como trabajamos en la Fundación Pro Bono Venezuela
(@provene) y a diferencia de organizaciones a nivel mundial, ProVene acude
directamente a las comunidades donde las instituciones no llegan. No esperamos
que los beneficiarios acudan hasta nuestras oficinas sino que somos nosotros
quienes los buscamos a ellos, dándoles a conocer sus derechos y de
qué manera ejercerlos.
Hacer pro bono significa formar parte de un grupo mundial de abogados que buscan incansablemente porque todos las personas puedan obtener justicia estén donde estén sin que su dignidad sea opacada.
El pro bono es la oportunidad de oro de vencer las fronteras que nos separan por clase social, por geografía y hasta por creencias. Es un trabajo que nos une buscando el mismo objetivo, el fomento del derecho al acceso a la justicia y la protección de los derechos humanos.
Para mi el pro bono nos hace comprender de donde vienen las diferencias pero aprender a sobreponerlas por un mundo mejor.
Para
mi el pro bono es la sonrisa de los beneficiarios cuando entienden que los
abogados son una mano amiga. Para mi el pro bono es la satisfacción de ver cómo
un sencillo caso para un abogado puede cambiarle la vida a una persona, una
familia y hasta una comunidad. Para mi el pro bono es el intercambio de
experiencias que se da en las conversaciones de beneficiarios y abogados. Para
mi el pro bono es el lado lindo del derecho, es saber que se pertenece a una
profesión que tiene en sus manos la capacidad de resolverle problemas cotidianos
a los beneficiarios.
Pero
sobretodo el pro bono es la respuesta que podemos dar los abogados para opacar
la crisis que vivimos actualmente, es la oportunidad de trabajar en casos y por
venezolanos que no hubiéramos conocido de otra forma, aportando nuestra granito
de arena en la nueva construcción de un sistema de justicia confiable y
efectivo.